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Alfredo LandaDurante los últimos años ha habido personas que han intentado ofrecer algo de transparencia y claridad al espectador. Siempre silenciados por gritar un secreto a voces, sus declaraciones y experiencias han sido relegadas al cajón de los rumores…Estas son sus voces.

Noviembre 2008. Alfredo Landa, en su biografía, denuncia lo siguiente:

“Para que entiendas por qué he perdido la ilusión te voy a contar cómo funciona el cine español. Aquí lo dice, en el periódico de hoy: «El beneficio industrial para el productor de una película es de un 15 por ciento declarado, con independencia de que llegue o no llegue a estrenarse en salas comerciales o de lo que recaude en ellas»…En plata: que les da igual la película, porque el negocio ya lo han hecho. Cualquiera puede ser productor hoy día…

Tú presentas tu proyecto a una comisión. Con un poco de suerte y algún que otro contacto, lo más seguro es que te lo aprueben. Luego te vas al ICAA* y sabes que te puede caer una subvención que te cubre el 33 por ciento del presupuesto a condición de que recuperes en taquilla trescientos mil euros, unos cincuenta millones de pesetas. Esto vale tanto para una superproducción como para una película medianeja. No tiene sentido, pero es así. Naturalmente, hinchas la burra todo lo que puedes. Tantos exteriores, una carrera de coches, tres helicópteros, ese actor que arrasa porque está en una serie y que luego, claro, no hará la película porque sigue estando en la serie, en fin, metes en el plan todas las locuras que se te ocurran.”

Luego vas a las cadenas de televisión, de las que te pueden caer cuatrocientos mil euros, pongamos. Ahora los productores son ellos, sin las cadenas no puedes hacer nada, porque están obligadas por narices a meter el 5 por ciento de su facturación en un fondo de ayuda al cine español. Muy santo y muy bueno, pero esto no quiere decir que luego emitan las películas, porque saben que no las va a ver ni Cristo bendito, o sea que su interés en el asunto es nulo o tirando a nulo. Si la película sale mala, qué se le va a hacer. Y si sale buena la echan a las tantísimas, porque salgan como salgan no creen en ellas, prefieren poner Escenas de matrimonio o cosas de esas en las que grita todo quisque.¡Si a mí me han llegado a decir que prefieren emitir lo de Teletienda, que tiene más audiencia! Cualquier cosa tiene más audiencia que una película española. Meten el dinero ahí porque les obliga la ley, como lo meterían en una fábrica de chorizos, con la diferencia de que con lo de los chorizos pueden perder.

Bueno, pues supongamos que has conseguido dinero de las cadenas, y de los distribuidores, de los que con suerte puedes sacar unos trescientos mil más. Cuando han aprobado tu proyecto y has levantado la producción, te dan el cartón de rodaje. Vas al ICO*, presentas tus cuentas del Gran Capitán y te dan un crédito a un interés bajísimo. Si normalmente es del 15 por ciento, allí lo consigues por un 2 por ciento. Ruedas la película y estrenas. Estamos en las mismas, tampoco hay que ser un lince para darse cuenta de que la mayor parte de las películas españolas no duran ni dos semanas en cartel. Razones, las que quieras. Que si los exhibidores prefieren el cine americano y le dan al cine español las peores fechas y muy pocas salas, que si los productores no las promocionan…O simplemente que el público no va porque no le interesa un grijo lo que le cuentan.

Tú te preguntarás: ¿cómo llegas a recaudar en dos semanas esos trescientos mil euros de taquilla para recuperar el 33 por ciento del presupuesto? Pues es muy fácil, aunque haya gente que no se lo crea: comprando las entradas. Que sí, hombre, que sí, que la mitad de los productores las compran. La tira de entradas compran. Hombre, evidentemente no van al Capitol y le dicen a la taquillera: «Póngame una ristra que aquí traigo diez millones». Tienen sus canales, sus contactos con los exhibidores. En España hay cinco mil cines, que a este paso pronto se quedarán en la mitad o menos, y se organiza un red de compra de butacas, en Oviedo, en Carcagente y en Villanueva de la Jurisdicción, qué sé yo. Hacerse, no sé exactamente cómo se hace, pero vaya, ellos mismos me lo han contado, es práctica habitualísima. Un negocio redondo. Y lo acojonante es que ni aun así despega el sector.

Noviembre 2008. El siguiente artículo fue escrito por Juan Herbera, analista del sector cinematográfico, en el blog “Desde la Taquilla”: http://desdelataquilla.blogspot.com/2008/11/este-cuerno-huele-quemado.html

“Inocencia, bendita inocencia la mía. Y maldita la hora en que quise creer en EL CUERNO DE LA ABUNDANCIA (Golem).

Todo empezó el lunes 27 de octubre. Al ver los tristísimos resultados obtenidos en el primer fin de semana por la película en cuestión (para cifras concretas ver blog de ese día bajo el título “High School Musical 3: debut abrumador”) saco una primera conclusión: demasiadas copias para una cinta de esas características. Consecuencia más lógica tras un flojísimo promedio por copia: muchas copias no pasarán a segunda semana o seguirán a sesiones sueltas.Siete días después se observa que, habiendo perdido un considerable número de copias (como era de esperar) el promedio por copia sube de forma también notable. Siguiendo con mi reflexión, deduzco que el título está gustando entre su público objetivo y que aquellos cines más especializados que, seguramente fueron de los que mejor funcionaron en primera semana, están recogiendo los frutos. Y me permito aventurar que Golem equivocó la estrategia de estreno al colocar demasiadas copias en el mercado. Cosa, por otro lado, que llamaba la atención al tratarse de una distribuidora con suficiente experiencia en éste tipo de estrenos.Yo no dispongo del detalle de recaudación por cine. Consigo cada lunes los totales provisionales por título (con el número de copias aproximado) y, para intentar dar la máxima utilidad al blog, cuelgo el artículo haciendo yo mismo las proyecciones de lo que entiendo debe haber sido la taquilla definitiva del fin de semana. Tampoco puedo seguir la evolución de las películas entre semana. Espero al lunes siguiente en que vuelvo a empezar con el proceso.Llegamos al pasado lunes. Las cifras del tercer fin de semana confirmaban la tendencia del fin de semana anterior: aún menos copias y mejor promedio. Yo vuelvo a confirmar mi teoría y así lo publico.

Es entonces cuando se inicia un interesantísimo cambio de impresiones en el blog gracias a los comentarios de distintos lectores anónimos (invito a quien no lo haya hecho a leerlos en el artículo del 10 de noviembre titulado “Red de mentiras toma el nº 1 con comodidad”). Unos opinamos que la subida es consecuencia de una reacción positiva de los espectadores mientras otros (uno especialmente) insiste en que estamos pecando de ingenuos y que, vistas las cifras por cine, las subidas son todo menos naturales. Finalmente el lector en cuestión me hace llegar ese detalle de recaudación por sala (cosa que agradezco infinitamente) y la cosa se aclara de inmediato.

La subida de EL CUERNO DE LA ABUNDANCIA, no se produce porque las copias que han ido quedando en cartel hayan crecido de una forma más o menos proporcional, de una semana a otra. El incremento de recaudación se centra en un reducido número de salas que crecen desproporcionadamente. En fin de semana y en laborables. Entre esas salas, algunas de ciudades punteras pero otras de poblaciones medianas y pequeñas. Quienes sabemos un poco de éste negocio detectamos a simple vista que cierta cifras, en ciertas salas, son inviables de no haber algo excepcional por medio.

Estoy intentando ser prudente con las palabras y me estoy reprimiendo para no publicar los nombres de los cines y ciudades que llaman más la atención. Pero no puedo continuar sin calificar éste tipo de prácticas como vergüenza, fraude, engaño, desvirtuación, tomadura de pelo. Son a todas luces inaceptables.Desconozco el origen de éste tipo de ideas pero me pregunto: ¿qué gana el productor? Gracias a una de las aportaciones de los lectores sabemos que si la película en cuestión tiene firmado un convenio con el ICO/ICAA y alcanza los 300.000€ de taquilla el productor consigue que se le reembolse el 33% de la inversión. Pues ya sabemos qué gana uno de los protagonistas. ¿Qué gana el distribuidor? Imagino que satisfacer al productor, poder vender mejor los demás derechos (si los tiene sin vender y si dispone de ellos, claro está), quizás “engañar” a otros cines para que entren la película aduciendo una taquilla razonable. ¿Qué gana el exhibidor? Dinero, sobre todo un dinerillo. Quizás cubrir unos días de cuota de pantalla. Pero en algunos casos ni eso porque tienen tan poca decencia que aceptan el trato aún dejando la película a una o dos sesiones.A lo largo de los dos último años hemos visto y comentado en el blog extraños comportamientos en taquilla de unos cuantos títulos de nacionalidad española: O.F.N.I., ROAD SPAIN, MY WAY (Baditri), EL MENOR DE LOS MALES (Filmax), 14 KILÓMETROS (Wanda)…Seguramente habrá habido muchas más. Y también seguramente habrá casos en que esos extraños comportamientos tengan una explicación razonable. De momento sólo sé que suenan a crecimientos y mantenimientos artificiales.De EL CUERNO DE LA ABUNDANCIA es muy posible que dejemos de tener noticia en la taquilla en pocos días. Prácticamente ya ha llegado a los míticos 300.000€. ¿Con qué garantías podemos afrontar los análisis de recaudación de películas españolas que aguantan sorprendentemente bien en la taquilla con precedentes como éstos? ¿Hay que desconfiar de todo y de todos? Yo digo que no. Que a pesar de unos cuantos (a todas luces demasiados) hay que seguir creyendo en esto.

Llevo más de 20 años dedicado a la cinematografía, la mayoría de ellos trabajando en distribución y exhibición. Alguien dirá que vaya ingenuidad la mía si en todo este tiempo aún no sabía el percal que se da. He visto bastantes cosas irregulares. Algunas me las han propuesto. Siempre me he negado. Y me niego a que se pueda pensar que esto es lo que hay, que la mayoría somos así. Pues no. Yo no soy uno de ellos. Siempre he mirado, y quiero seguir mirando éste negocio con otros ojos, con otra mentalidad. Con profesionalidad, con honestidad, sabiendo ganar y perder, sin tretas pseudolegales. Estoy seguro de que no estoy solo.

Y ya puestos, todos esos a quienes les encanta usar esas armas, ¿por qué no se van al cuerno? Al de la abundancia, si quieren. Pero que dejen de ensuciar aún más un ya maltrecho sector que, a éste paso, nunca se consolidará como una industria competitiva.”

Hernán Migoya26-10-2009. Hernán Migoya denuncia su caso en prensa

Un Fraude de Película. El Mundo 26/10/2009.
Dos de noviembre de 2006: el escritor Hernán Migoya inicia el rodaje (en español) de ‘Soy un pelele’, su debut como cineasta…Veintidós de octubre de 2009 el largometraje se estrena en Cataluña en una versión doblada al catalán que se presenta como original. “Pere Domènech, mi productor, se jactaba de que sus películas constaban como rodadas en catalán, aunque estuvieran hechas en castellano, para cobrar de la Generalitat…Los productores hablaban de los 150.000 euros que esperaban sacar. En 2003, hice el making of de Cámara oscura, de Pau Freixas, y contacté con Iris Star [la productora de Domènech, que ahora trabaja con el sello Stardis]. Tenían mala fama, pero yo tenía mucha ilusión…conseguí un contrato para rodar una película con material 100% nuevo. Me pagarían 6.000 euros por el guión y 6.000 por la dirección… Quisieron imponerme un rodaje en 15 días; una locura. Me planté y empezaron a hacerme la vida imposible para que renunciase a la dirección. Me pusieron una cláusula por la que me podían despedir tras una semana de rodaje…yo rechacé la cláusula y ellos me despidieron…Sin embargo, Iris Star tuvo que ceder para no perder su inversión…Me prometieron 30 días de rodaje. Al final, a los 27 días, los productores lo dieron por terminado por las malas. Nunca supe nuestro presupuesto…Había un productor ejecutivo que unos días decía que sí y otros días decía que no a todo”. ¿Digamos que menos de 600.000 euros? “Me extrañaría que fuera más”. Un dossier de Iris Star de 2006 anuncia un rodaje de ocho semanas y 1,2 millones de euros…Desde el entorno del Instituto de Cinematografía se dice que es imposible un fraude así, ya que el Ministerio audita los rodajes…En cualquier caso, si no hay fraude con las ayudas, ¿de qué viven productoras como Iris Star que ha estrenado siete producciones de dudoso éxito comercial entre 2001 y 2009…”Domènech me dijo que había comprado entradas de todas sus películas para asegurarse las ayudas…También contaba que todas eran óperas primas, ya que éstas también se benefician de subvenciones”.

El estreno fue el final del calvario. “Decían que la película no interesaba, que no había distribuidor. Entonces les monté un videoclip y un trailer, pero tal vez no los encuentren: tardaron tres semanas en localizar una copia del montaje definitivo…Se planteó buscar un cine de pueblo, pagar un pase y dar la película por estrenada. Así cobraban los derechos de emisión de TV3. Yo me negué porque creo en la película y quiero que la gente la vea. A ellos les entraron las prisas porque se les pasaba el plazo de las ayudas, así que, para calmarme, me prometieron 20 copias repartidas por Barcelona, Madrid, Bilbao…

Con eso contaba Migoya el pasado lunes. Y el jueves supo que sólo siete salas estrenaban ‘Soy un pelele’. “Una en Madrid, otra en Valencia, otra en Barcelona y cuatro repartidas por Cataluña”. En esos cines languidece el extraño cartel del filme. “No es el original porque los productores lo perdieron y el estudio de diseño se negó a reponerlo. Intuyo que no han cobrado. Así que han hecho una imitación chapucera”. El nombre de la protagonista, Rosa Boladeras, no aparece. “Se les ha olvidado”. Un despropósito más.”

12-01-2010. Dolores Payás, directora de cine, denuncia en un artículo escrito por ella misma, mas de lo mismo, mentiras y rumores…

El cine español y el bolsillo del contribuyente. El País 12/01/2010.
“En el debate sobre la aplicación de la Ley de Cine -además de las propuestas de un lado y protestas del otro-, sería interesante que el contribuyente de a pie tuviera acceso a ejemplos concretos sobre lo que se está discutiendo. Al fin y al cabo, su dinero sirve para financiar una industria de la que, al menos idealmente, él es usuario y receptor último.

Los miembros de la profesión se lamentan del descrédito general que ésta sufre. Argumentan que los sectores automovilístico y agrícola están protegidos y nadie se queja. Muy cierto, pero los tomates y coches están en la calle. En cambio, si comparamos la cifra de películas subvencionadas anualmente con la cifra de películas difundidas los números no cuadran. ¿Dónde están esas obras que hemos contribuido a financiar y no vemos? Vaya por delante que hay muchísimos productores honorables, profesionales magníficos. Pero también abundan los vividores que medran a costa del erario público y de los esforzados trabajadores de la industria…Expondré un caso reciente. Su secuencia de acontecimientos, por extravagante que parezca, ilustra la realidad de bastantes películas españolas.

El productor descubre un guión. De momento no lo paga, está descapitalizado y además el autor, guionista y director, es un desconocido; bastante favor le hace gestionando su obra. El proyecto, cuyo presupuesto supera los dos millones, consigue todas las subvenciones posibles: TVE, avance sobre taquilla y Eurimages. Para acceder a esta última ayuda es condición indispensable que haya otros coproductores europeos. Aparecen dos, se firman contratos estipulando aportaciones y porcentajes a repartir: 20% para uno, 10% para el otro. La película se rodará en Barcelona, nada más lógico que pedir también la subvención de la Generalitat. El coproductor local que realiza el trámite debe ser titular del 50% de la película. Ningún problema, de nuevo se firman contratos y reparten porcentajes. Se les ocurrirá, igual que a mí, que a estas alturas ya hay mucho fragmento de película desparramado por ahí. Pero sigamos. Con la documentación de las ayudas concedidas, el productor va al banco y éste le adelanta dinero mediante créditos avalados por las instituciones y los socios coproductores. Recordemos que él no tiene dinero. Empieza el rodaje, poco después la estrella protagonista amenaza con irse, no ha cobrado. Aterriza un nuevo, flamante coproductor. Se firman otros contratos y esparcen más porcentajes. Asombroso. Pero continuemos.

Algo más tarde es el gerente de la sala de montaje quien avisa al autor: hasta el presente no ha cobrado y duda que el futuro traiga nada mejor. En la sala de efectos especiales se repite la melodramática escena. De improviso brotan deudas en cascada, los laboratorios bloquean el material, el proceso se atasca. A veces llegan noticias del productor, diversos reportes lo sitúan en interesantísimos y lejanos mercados: Los Ángeles, Tokio… Cuando el autor, que tampoco cobra, consigue pedirle explicaciones, reacciona como lesa majestad ofendida. El autor ha hecho “su” película, contento debería estar. Por fin, tras meses de angustias y sobresaltos sale la primera copia, proeza lograda gracias a la intervención de los coproductores catalanes y al previsible voluntarismo del susodicho autor que, aterrorizado, ve cómo años de trabajo se están yendo al garete. Algunos impagados presentan denuncia y el juzgado ordena el embargo de bienes de la productora. No los hay. El productor tiene otras empresas pero su mano derecha no sabe lo que hace la izquierda y ninguna de las dos paga. Los socios coproductores se inquietan. Presionan, le exigen que estrene, de otro modo no se materializan las subvenciones. Pero él ya no tiene dinero para estrenar. Anuncia entonces que la obra es fallida y no gusta a nadie, el negocio ha fracasado y toca asumirlo con humor. Lo del humor se aplica a los acreedores y a quienes depositaron avales bancarios. Porque él, rebobinemos, no ha puesto un euro. Intervienen abogados, los contratos ven la luz. En un alarde creativo sin precedentes el productor ha pulverizado el sistema decimal repartiendo el 140% de la película. Los acuerdos firmados son dobles, triples, unos destinados a las instituciones, otros “internos”. La confusión es mayúscula y no se consigue desentrañar quién tiene qué, cuánto, cómo y por qué. Acorralado, amenazado con una querella por uno de sus propios socios, el personaje trompetea que es un “independiente”, una víctima del sistema. Está profundamente dolido, nadie le entiende. A la vista de tanta incomprensión se proclama harto y cede la totalidad de la película al socio en cuestión.

Se firma otro contrato del que se desconocen términos y porcentajes. En realidad, hace tiempo que él se despreocupó de la obra. Hizo su negocio antes, con los créditos respaldados por avales ajenos. Ahora la película es mero campo de batalla en el que inversores y acreedores intentan salvar sus dineros. Tan sólo el autor sigue interesándose -inútilmente- por ella. Sobre su trabajo se ha construido el turbio andamiaje pero él es un peón irrelevante. Entretanto, los coproductores catalanes deciden estrenar para rescatar la subvención de la Generalitat. Ya han perdido mucho dinero en intereses y lo hacen en precario: sólo cinco cines, cero publicidad. Pero en una conocida y céntrica sala de Barcelona la película aguanta tres meses y medio en cartel, un milagro dadas las condiciones. Se podría pensar que tras este prometedor despegue se difundirá en el resto de España. Todo lo contrario, se volatiliza. Hasta que -oh sorpresa- unos meses después reaparece súbitamente en las cifras oficiales de taquilla. Y, más sorprendente aún, está arrasando. Nadie ha oído hablar de ella, ni siquiera el autor sabe en qué remotas salas y horarios se proyecta, pero es un hecho que cada semana recauda una hermosa, redonda cifra, siempre idéntica. ¿Otro milagro? Lo cierto es que el dinero del avance sobre taquilla sólo se concreta cuando la película ha hecho un número determinado de entradas. En semejante tesitura, puede que el productor haya considerado más rentable -y seguro- comprar directamente esas entradas antes que despilfarrar el dinero en algo tan peregrino como es la promoción de la película. En conclusión, la habremos financiado todos pero muy pocos tendrán la oportunidad de verla.

El disparatado sainete es resultado de un sistema de ayudas que sin un control estricto tiene efectos doblemente perversos. Primero, facilita que productores fulleros trapicheen con el dinero público. Segundo, condena muchas películas al olvido pues ninguna, buena o mala, llegará al espectador si no se ponen los medios adecuados para ello. La situación no invita al optimismo aunque últimamente se perfilan señales esperanzadoras. Los sindicatos de trabajadores del sector -ALMA, TACE- se han reactivado, y parecen llegar ciertos movimientos sísmicos con epicentro en el ministerio de Cultura. La ministra Ángeles González-Sinde es autora, probablemente no ignora los entresijos de estos burdos embrollos. Esperemos que el señor Ignasi Guardans, al frente del ICAA, sepa imponer filtros severos y mecanismos rigurosos para abortar operaciones que desprestigian a la totalidad de la industria cinematográfica. También sería deseable que los damnificados de turno denunciaran sin demora los impagos y actividades fraudulentas que detecten. Hay que perder el miedo y obviar la usual advertencia de ribetes mafiosos, esa cantinela que reza “tú no trabajarás más”. Por último, los productores honestos deberían tener el máximo interés en que desaparezcan de la circulación los que son todo lo contrario. Para ello hay razones de orden ético, pero también práctico. Una operación de saneamiento a fondo no sólo beneficiaría al sector, caótico y viciado, sino que además rehabilitaría su imagen frente a una opinión pública muy sensibilizada, harta de que se inviertan sus impuestos en tejemanejes más que sospechosos.”

20/06/2011 El distribuidor Xavier Catafal, envía una carta de denuncia al ICAA

“Ilustrísimo Sr. Don Carlos Cuadros
Director general del I.C.A.A.
Plaza del Rey, 1
28004 Madrid

Barcelona 20 de junio 2011.

Me dirijo a VD. para exponerle mi preocupación, al haber tenido conocimiento de la publicación, en la página web del Ministerio de Cultura, de la propuesta de ayudas a la amortización de largometraje, (ver archivo adjunto) y comprobar que, algunos de los títulos beneficiarios de dichas ayudas, se les acreditan presupuestos y/o recaudaciones que no se ajustan a la realidad. Y cómo, un año más, el ICAA consiente a sabiendas el fraude de ley, ya que con ello consigue aumentar las cifras de espectadores del cine español.
Entre los beneficiarios llama especialmente la atención Producciones Kaplan S.L. empresa del “cineasta” Salomon Shang que este año recibirá un importe total de 1.796.966.30 €, desglosados entre los siguientes títulos.

ASESINO A SUELDO con una ayuda de 784.605,87 €.
CINECLUB con una ayuda de 231.268,99 € más los 222.295,60 €. concedidos a Eddie Saeta. S.L. como co-productor.
LA LLEGENDA DEL INNOMBRABLE con una ayuda de 624.718,21 €.
NOTES AL PEU con una ayuda de 156.373,33 €.

A estas ayudas hay que sumarle las concedidas entre los años 2007 y 2009 por un total de 1.917.954,80 € correspondientes a los siguientes títulos.

EL VIATGE DE LA LLUM. EL PRIMER VIATGE con 98.602,22 €.
EL VIATGE DE LA LLUM. SEGON VIATGE con 93,225,98 €.
EL VIATGE DE LA LLUM. EL TERCER VIATGE con 96.609,18 €.
LA DONA DEL BOSC con 117.457.52 €.
LA DONA SENSE ANIMA con 113.004,21 €.
OUBIÑA. PRIMERA INSTANCIA con 122.671,46 €.
OUBIÑA. SEGUNDA INSTANCIA con 110.921,88 €.
BARCELONA KAPITAL con 65.670,37 € más 98.505,55 € a Zabriskie Films S.L. como co-productor.
CARL GUSTAV JUNG con 345.765,40 €.
UN OBJETIVO RECORRE LA HABANA con 526.691,30 €.
LA VENGANZA DEL PROSCRITO con 60.614,79 €.
EL VIATGE DE LA LLUM. EL QUART VIATGE con 68.214,94 €.

Hay que destacar que el ICIC (Institut Català de les Industries Culturals) hace tiempo que no reconoce los presupuestos de esta productora y por lo tanto no le ha concedido ninguna ayuda en las últimas convocatorias, mientras que el ICAA, conocedor de los hechos, ha seguido aprobando la concesión de ayudas, pese a tratarse de una empresa catalana que estrena una parte de sus títulos exclusivamente en catalán. La gran contradicción del ICAA es no haberle concedido, a día de hoy, el Premio Nacional de Cinematografía a Salomon Shang, que destaca por ser el único guionista, productor y director de la historia del cine español que ha conseguido:

Escribir, producir y/o dirigir 19 películas en los últimos 10 años.
Dar casi siempre con la clave del éxito con un género tan complicado como es el documental.
Poner en marcha con éxito tres secuelas del documental EL VIATGE DE LA LLUM, estrenarlas exclusivamente en catalán y obtener siempre una recaudación que si se extrapolase a un estreno nacional, sería superior a la obtenida por UNA VERDAD INCOMODA o INSIDE JOB.
Repetir la fórmula con OUBIÑA. PRIMERA INSTANCIA y estrenar con gran éxito una SEGUNDA INSTANCIA.
Estrenar dos documentales, LA DONA DEL BOSC y LA DONA SENSE ANIMA, en el intervalo de una semana sin que se produjese canibalismo y la coincidencia afectase a la recaudación.
Demostrar que la inversión publicitaria no es necesaria para obtener el éxito ya que nunca publicita sus estrenos.
Despreciar el DVD ya que pese al éxito obtenido por sus títulos en los cines solo CARL GUSTAV JUNG se ha editado en este formato. Prescindir de los grandes circuitos de exhibición.
Evitar las descargas ilegales de Internet de sus títulos ya que pese al éxito y no ser editadas en DVD no pueden encontrarse en las webs de descarga. Hay que recordar que el Ex-Director General del ICAA Ignasi Guardans, quién firmó las ayudas concedidas en el 2009 y 2010, tras su cese manifestó en su twitter que “algún día deberían investigarse las actividades industriales de Salomon Shang”.

Otro beneficiario que destaca es ABS Production-Barcelona que ha obtenido unas ayudas totales de 2.537.842,29 € desglosados en los siguientes títulos:

LA LLEGENDA con una ayuda de 331.388,70 €.
EL PECADOR con una ayuda de 767.317,29 €.
LA ULTIMA MIRADA con una ayuda de 813.401,34 €.
LA ZONA MUERTA con una ayuda de 625.734,96 €.

Esta productora tiene la habilidad de obtener recaudaciones altísimas con coproducciones desconocidas por el gran público, sin inversión publicitaria y con estreno en fechas de gran competencia. El ICAA le concedió anteriormente, convocatoria 2009, ayudas por un importe de 1.274.467,48 € divididos entre los siguientes títulos:

LA TEMPESTAD con una ayuda de 637.657,47 €.
VISITANTE DE INVIERNO,EL con una ayuda de 286.914,64 €.
YO SOY SOLA con una ayuda de 349.895,37 €.

Otros títulos que destacan entre los beneficiarios de las ayudas son:

LA CARTA DEL RAJA de Montjuic Entertainment con una ayuda de 617.354,04
SOC UN NINOT de Stardis Pictures S.L. con una ayuda de 497.569.17 €.
TRITONES (MAS ALLA DE NINGUN SITIO) de Estirpe Producciones Cinematográficas con una ayuda de 218.397 €.

Películas desconocidas por el gran público, alguna rodeada de polémica coincidiendo con su “estreno” técnico, que siguen la línea de otros títulos, que obtuvieron anteriormente ayudas escandalosas, como:

HOT MILK dirigida por Ricardo Bofill, producida por Canónigo Films S.A. con una ayuda de 633.202,59 €. El primer fin de semana obtuvo el record de recaudación catastrófica pero milagrosamente llegó a la cifra mínima exigida para tener acceso a las ayudas.
LAS LLAVES DE LA INDEPENDENCIA de Saguel Films S.L. con una ayuda de 652.663,36 €.
MATAR AL ANGEL de Ruth Producciones S.L. con una ayuda de 500.121 € que obtuvo gran parte de su recaudación curiosamente en Extremadura (Circuito La Dehesa) superando a los grandes títulos de las multinacionales.
PAUL NASCHY EN ROJO SANGRE de Canónigo Films S.A. con una ayuda de 633.587 €.
BLOODY MALLORY de Alquimia Cinema S.A con una ayuda de 221.396 €.

Es evidente que el ICAA no puede alegar desconocimiento, ya que los ejemplos anteriores son solo una pequeña muestra y son de sobras conocidos por toda la industria. Tampoco la falta de medios puede ser una excusa, ya que el instituto que dirige parece dedicar todos los esfuerzos del servicio de inspección a perseguir a las empresas que, actuando dentro de la legalidad, cometan algún error administrativo y buscar errores de forma, en lugar de perseguir prácticas que basándose en el fraude de ley, consiguen aumentar las cifras del cine español. Soy conciente de que no voy a obtener ninguna respuesta, ya que tampoco la he obtenido a mis anteriores escritos dirigidos a su atención, aunque me gustaría confiar en que van a tomar las medidas oportunas para que las ayudas denunciadas no se ratifiquen y se cambie la política de ayudas. y el servicio de inspección deje de funcionar ajeno a la realidad del sector audiovisual y de espaldas a las nuevas tecnologías, permitiendo la arbitrariedad en la aplicación de las leyes y la apertura de expedientes sancionadores de oficio que en nada benefician al funcionamiento de la industria, en lugar de perseguir actuaciones como las descritas en esta carta.

Atentamente
Xavier Catafal Rull
Isaan Entertainment S.L.

21-07-2011. Un grupo de cineastas firman una carta de denuncia para acabar con todo esto que no existe

48 cineastas dicen ‘basta’ al Ministerio de Cultura. El Mundo 21/07/2011.

Ilustrísimo Sr. Don Carlos Cuadros
Director general del I.C.A.A.
Plaza del Rey, 1
28004 Madrid
Barcelona, 7 de julio 2011.
Nos dirigimos a VD. para exponerle nuestra indignación por la falta de reacción mostrada ante la carta enviada por el señor Xavier Catafal el 20 de junio del presente año y de la que de buen seguro tiene conocimiento, aunque por lo que parece no tiene constancia de los hechos que ahí se denuncian según sus declaraciones recogidas por el periódico El mundo: Un ‘disidente’ denuncia el fraude en las subvenciones del cine. El Mundo 22/06/2011.

Muchos productores y cineastas que no participamos de este sistema, a todas luces injusto y pernicioso tanto para la propia industria como por la imagen que proyecta del cine español, nos sentimos engañados y estafados, y con la presente carta queremos decir basta. Basta de dilapidar dinero público en películas que son montadas como estrategias de estafa, hinchando presupuestos y comprando entradas en taquilla para falsificar sus cifras de recaudación. Y basta también de hipocresía de una industria cómplice.

Según el informe del experto en el funcionamiento de la taquilla Pau Brunet, un mínimo de 9M de euros irán este año a películas que han tenido comportamientos mágicos en taquilla, eufemismo equivalente a la compra evidente de entradas por parte de productoras para llegar al número mínimo necesario para obtener la subvención.
A esto se le llama estafa basada en el engaño (hacer creer en la existencia de algo que en realidad no existe, en este caso los supuestos espectadores), siendo la propia ley la que incentiva esta práctica, ante la mirada cómplice del instituto que dirige, y de una parte significativa de las productoras españolas que siguen las reglas de este juego, algunas por querer recuperar su inversión, otras ya como estrategia concebida desde la gestación de su película.

Aquellos que intentamos levantar nuestras producciones desde la honestidad, el trabajo y el respeto a las leyes y a la ética más fundamental lo tenemos cada vez más difícil para abrirnos hueco en este mundo. Es por ello que pedimos una profunda reflexión sobre los hechos que denunciamos y un sistema más justo y transparente en la concesión de ayudas, con un reparto de las mismas más equitativo en función de parámetros de calidad y de mercado real.

En realidad, de eso trata el fondo de esta carta: de proponer un cambio de modelo. Porque cuando una medida se convierte en un objetivo, cesa de ser una buena medida, se corrompe. Y, por supuesto, pedimos también una investigación profunda de los hechos que aquí denunciamos y que denuncia más concretamente Xavier
Catafal en su carta.

Carta de denuncia enviada al Icaa

13-09-2011 El director de cine Tinieblas González denuncia en rueda de prensa lo sucedido con su película “Alma sin Dueño”


Conclusiones

Si en el primer post -Deconstructing Cine Español-, habíamos observado que muchas películas cumplían el límite de recaudación necesario para cobrar la subvención “por los pelos”, tras escuchar todas estas declaraciones la sombra de la duda comienza a posarse sobre el sector. Conceptos como “compra de entradas” o “presupuestos hinchados” empiezan a tomar forma.

En el siguiente post me centraré en el segundo concepto, los costes de producción, y para ello me apoyaré en un viejo conocido para muchos de los que conocemos este asunto…pero por hoy ya está bien.

Próximo estreno…“Las Minas del Rey Salomón…Shang”

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